BANCO NACIONAL DE PANAMA
Artículos

Grandes riquezas que aún no han sido encontradas

LA ESQUINA DE MANUEL NUÑEZ

Varios miles de millones de euros. Ese es el valor estimado de la fortuna oculta en el galeón San José, encontrado por la Armada colombiana el pasado 27 de noviembre. Con el anuncio oficial de este hallazgo, a finales de la pasada semana, quedó resuelto el misterio de uno de los mayores tesoros de la historia que aún permanecía escondido. Pero si sueñas con encontrar cofres repletos de oro y joyas, no pierdas la esperanza: en nuestro planeta todavía quedan unos cuantos botines esperando ser descubiertos.

En el blog Scoop Whoop encontramos una lista de esas maravillas que cualquiera querría encontrar. La primera de ellas es conocida como ‘Tesoro de Fenn’ y se calcula que puede valer casi tres millones de dólares. Debe su nombre a la persona que la escondió, un hombre llamado Forrest Fenn, ex comerciante de arte. Cuando le diagnosticaron cáncer en 1988 decidió colocar algunas de las piezas de su colección en un arca de bronce y ocultarla en las Montañas Rocosas. Fenn ha ofrecido pistas a quienes se han lanzado a la caza de su tesoro, pero hasta la fecha no hay noticia de que nadie haya logrado dar con él.

Es probable que la mayoría de las fortunas perdidas estén en el fondo del mar, debido al hundimiento de numerosos barcos rebosantes de riquezas. Eso sucedió con la nave ‘Nuestra Señora de Atocha’ en 1622.Un violento huracán la hizo añicos cuando transportaba oro, plata y piedras preciosas procedentes de las colonias españolas en Colombia, México y Perú. Hace treinta años que el buceador Mel Fisher localizó los restos de la embarcación en las costas de Florida; sin embargo, muchos piensan que gran parte del tesoro continúa bajo el agua.

También existen leyendas que hablan de islas donde alguien enterró monedas y alhajas. Una de las más famosas es la Isla del Roble o Oak Island, un pequeño territorio al sureste de Canadá, en Nueva Escocia. En este lugar hay un gran hoyo conocido como ‘Pozo del Dinero’, donde se han llevado a cabo incontables excavaciones durante los siglos XIX y XX. Bajo tierra se han encontrado túneles y estructuras que han provocado que muchos crean que hay un tesoro en determinado punto de la isla. Piratas como Barbanegra o William Kidd pudieron sepultar allí sus fortunas.

No todos los tesoros llevan cientos de años escondidos. Un experto en comunicación llamado Régis Hauser (alias ‘Max Valentin’), aliado con el artista Michel Becker, ocultó un búho de bronce en algún lugar de Francia en abril de 1993. Se trata de una réplica de un original valorado en más de 150.000 dólares, fabricado completamente en oro y plata y conocido como La Chouette d’Or. La persona que sea capaz de dar con la copia podrá quedarse con la pieza auténtica… pero, a pesar de las pistas dejadas por Hauser antes de morir, nadie ha sido capaz de resolver el enigma.

Nuestra última historia nos transporta a 1863, a la guerra de Secesión de Estados Unidos. Se dice que John S. Mosby, coronel del ejército confederado, encontró y requisó durante una batalla un botín valorado en 350.000 dólares de la época. Temiendo que el enemigo pudiese recuperarlo, ordenó a dos hombres de su confianza que lo enterrasen en los bosques de Virginia. Los soldados cumplieron con su misión, pero fueron capturados y ejecutados llevándose su secreto a la tumba. Si realmente existe, este tesoro continúa escondido más de 150 años después.

Comparte..
LA ESQUINA DE MANUEL NUÑEZ

Agregar Comentario

Click aqui para publicar un comentario