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Le ofrecen 55 millones a Keylor Navas, su club dice es intransferible

LA ESQUINA DE MANUEL NUÑEZ

La historia de Keylor Antonio Navas Gamboa es una vida de constante superación hasta llegar a cumplir el sueño imposible. Nadie podía pensar en Costa Rica, ni sus abuelos Juan y Elizabeth con los que se crió, que un «tico» que fue rechazado como portero de pequeño por ser bajito, llegaría a ser el guardameta más cotizado de la historia del fútbol mundial. Pero Keylor fue abandonado por su padre cuando era niño y fue su abuelo materno, Juan Gamboa, quien le introdujo en las escuelas del fútbol para hacer lo que más le gustaba. Hoy, tras un año a la sombra de Casillas sin saberse por qué, es el cancerbero más caro: su precio en el mercado es de 55 millones. «Hay un club de un jeque que los pagaría», dicen los intermediarios.

Hoy, el madridismo debate y no se explica que los valientes Ancelotti y Vecchi, que sentaron a Íker en beneficio de Diego López hace dos años, no se atrevieran a hacer lo mismo con Navas. No es una crítica a Casillas, sino una alabanza al costarricense. «El año pasado se entrenaba con similar velocidad, era impresionante», dice un compañero de la plantilla. Actualmente, sus actuaciones confirman que había una figura condenada al ostracismo cuando su trabajo diario delataba este enorme nivel.

Hoy, tras cuatro meses de titularidad, después de poder demostrar su valía en una docena de partidos, es el futbolista decisivo del líder. El máximo culpable del liderato. «Y es intransferible», señala el club. «Para nosotros vale cien millones».

El centroamericano vivió un primer año muy duro en el Real Madrid, tras la alargada sombra de Íker. No podía demostrar lo que había plasmado en la Liga anterior y en su excelente Mundial en Brasil. A final de temporada se marchó Casillas. Y Keylor comenzó otra diatriba que trastocaba su futuro. Su posible intercambio con De Gea alimentaba su inseguridad de futuro. ¿Podría jugar alguna vez en el Real Madrid? El 30 de agosto, un día antes del cierre del mercado, el Manchester y el Madrid negociaron el intercambio De Gea-Navas. El costarricense sería traspasado por un precio de 20 millones de euros, el doble de lo que el club español abonó un año antes al Levante. El guardameta cobraría 4,5 millones. El caos del 31 de agosto, con los datos de los traspasos sin llegar a tiempo a la Liga, suscitó la controversia más inesperada: Keylor y De Gea se quedaban cada uno en su club. Todo se olvidó.

El portero siempre había trabajado al máximo y aprovechó esta oportunidad con una fuerza mental inusitada. Mientras la polémica del adiós de Casillas persistía en el ambiente, Navas se ganó al Bernabéu con paradas de reflejos y velocidades impresionantes. Dos jugadas frente al bético Rubén Castro marcaron su devenir histórico. Batido, Keylor robó un balón a los pies del delantero verdiblanco con una rapidez felina que levantó a la afición de sus asientos. Minutos más tarde, el nuevo portador del número uno del club detenía un penalti al propio Castro. Los seguidores corearon su nombre. Había nacido una nueva estrella. Por fin, el costarricense recibía el premio perseguido durante toda su existencia.

Keylor ganaba 250.000 euros en junio de 2014 y su cláusula era de 10 millones. Quería triunfar. Hoy cobra 2,5 millones. Su cláusula cuesta 200 millones. Hay un jeque que pagaría 55. Y el Madrid dice que es intransferible. A final de temporada, Florentino Pérez estudiará su contrato, que finaliza en 2020, para mejorarlo. Le ofrecerá un año más y subirá su ficha.

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