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Escenas del Espectáculo

Humillada y con problemas de salud Demi quiere castigar a Ashton

LA ESQUINA DE MANUEL NUÑEZ

El final del matrimonio de Demi Moore y Ashton Kutcher está resultando tan escandaloso como lo fue el principio de su relación. En 2003, el mundo descubrió con sorpresa que un desconocido actor de televisión, protagonista de la serie «That 70’s show», había conquistado el corazón de la estrella de «Ghost». Él era 16 años menor que ella y estaba soltero.

Ella, divorciada en el año 2000 de Bruce Willis, tenía tres hijas adolescentes (Rumer, Scout y Tallulah). Superado el pasmo inicial, y luego de tres años de noviazgo, contrajeron matrimonio en la residencia privada que Demi Moore tiene en el estado de Montana. Todo parecía ir bien hasta que, en septiembre, una joven texana llamada Sara Leal aseguró a la revista «US Weekly» que había mantenido relaciones sexuales con Kutcher precisamente cuando se celebraba el sexto aniversario de su boda con Demi: «Ashton lo hizo muy bien. No fue nada raro ni pervertido», confesó.

Esta, sin embargo, no era la primera acusación de este tipo contra Ashton: el pasado año, la aspirante a modelo Brittney Jones dijo que había practicado sexo con el actor en la casa de la pareja. Furiosa y herida, Demi Moore ha tardado dos meses, pero finalmente ha tomado la decisión de presentar una demanda de divorcio contra Kutcher y reclamarle al menos la mitad de los 290 millones de dólares que este ha ganado durante su matrimonio. «Demi quiere castigarle por romper su corazón. Está pensando en quitarle parte del dinero conseguido durante el tiempo en que han estado casados», ha asegurado un amigo de Moore a «The Daily Mail». Aunque los publicistas de ambos se resisten a hacer comentarios, todo indica que la actriz va a pelear por esos casi 300 millones.

Cada uno ha construido su fortuna a su manera: a Moore, además del éxito de un buen número de películas durante los años 80 y 90, su divorcio de Bruce Willis le reportó cien millones de dólares. Kutcher, por su parte, acaba de firmar un contrato de diez millones de dólares al año con Warner por su trabajo en la serie «Dos hombre y medio», en la que sustituye a Charlie Sheen; además, sus inversiones en la industria tecnológica, en especial en Skype, le están generando importantes dividendos.

Acompañada de sus hijas, demacrada y con gesto sombrío, Demi Moore ha viajado a Hawai, donde el pasado jueves celebró el Día de Acción de Gracias. Sus íntimos aseguran que está devastada por la traición de su marido. Y así lo manifestó en su comunicado: «Con gran tristeza y pesar, he decidido acabar mi matrimonio de seis años con Ashton. Como mujer, como madre y como esposa hay ciertos valores y votos que para mí son sagrados». La réplica de Kutcher llegó, una vez más, desde su Twitter: «Apreciaré por siempre el tiempo que pasé con Demi. El matrimonio es una de las cosas más difíciles del mundo y desafortunadamente a veces fracasa. Amor y luz, AK». Precisamente en la revista «People», un amigo de Kutcher asegura que «el matrimonio se ha estado deteriorando desde hace tiempo. Asthon estaba listo para terminarlo, pero quería que lo hiciera Demi. La ama, pero no podía seguir viviendo con ella».

Además de los disgustos sentimentales, Demi Moore está sufriendo diversos problemas de salud a los que, hasta no hace mucho, se resistía a enfrentarse: padece terribles dolores debido a su artrosis. Hoy ya se somete a tratamientos con sanguijuelas, pues, tal y como confesó en el programa de David Letherman, «limpian la sangre de toxinas». Esta terapia está disminuyendo su rigidez y aumentando la capacidad de movimiento de sus articulaciones.

Fuente: abc

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